Desde la antiguedad se han observado y comprobado muchas
formas de energía en el universo, por ejemplo,
luz, calor, imán, electricidad, presión,
etc. El cuerpo humano tiene su propia "bio-energía".
Nos ponemos en contacto con el mundo a través
de nuestro sistema nervioso cuyos receptores sensitivos
en la piel se convierten en radares que reciben y proyectan
energía. Una de los estímulos que mas
utilizamos en la terapia física es la electricidad
para potencializar los niveles autocurativos del cuerpo.
En UTEFIC disponemos de diversos tipos de instrumentos
que entran dentro de este renglón de la electroterapia.