Drenaje Linfático Manual y Cáncer
de Mama
En este mes del cáncer hemos querido dedicar nuestro
boletín a uno de los temas que más afecta
a las mujeres, el cáncer de mama. En los últimos
tiempos, la publicidad se ha centrado en recalcar que
el cáncer de mama detectado a tiempo tiene una
tasa más alta de pronóstico favorable. A
medida que la tasa de sobre vivencia aumenta, la calidad
de vida de las sobrevivientes de cáncer toma más
importancia. El linfedema es una de los efectos adversos
del cáncer de mama causado por el daño al
sistema linfático. Cuando el sistema linfático
se ve imposibilitado de remover los fluidos alrededor
de las mamas y el brazo, los fluidos se acumulan y el
brazo se inflama. Esto causa dolor y restricción
del movimiento pudiendo llegar a ser un problema crónico
difícil de tratar.
Mientras más agresivo sea el tratamiento de cáncer,
más alto el riesgo de linfedema. Los síntomas
del linfedema son sensación de pesadez, calor,
dolor muscular e inflamación en el brazo (que empeora
con el tiempo). Muchas veces la mujer no puede usar ropa
regular, o no puede utilizar su brazo normalmente. En
casos extremos, un fluido claro puede salir de la piel,
o la misma puede sentirse al tacto como el cuero y tener
un aspecto parecido a una naranja. El linfedema no tiene
cura y es más susceptible de tratar en los estadios
tempranos de su desarrollo.
Hay dos tipos de tratamiento en el cáncer de mama
que pueden derivar en linfedema: la cirugía (por
la remoción de algunos nódulos linfáticos,
disección de nódulos axilares) y la radioterapia
(que puede provocar obstrucción y daños
a vasos linfáticos, nódulos y colectores
bloqueando los fluidos). Según las estadísticas,
una de cada 4 mujeres que sufre de cirugía de mama
va a desarrollar linfedema, y si la cirugía está
acompañada de la radioterapia, esa estadística
sube a dos de cada cinco.
Aunque no hay cura para el linfedema, hay maneras de mejorar
la condición. Los métodos más efectivos
combinan el drenaje linfático manual, los vendajes,
ejercicios y el cuidado de la piel y el brazo. El drenaje
linfático manual (DLM) ayuda a aumentar el flujo
de los fluidos linfáticos, y disminuye el bloqueo
creando pasajes alternativos.
El DLM es una terapia no invasiva que involucra un toque
muy suave, sutil (5 grs. es lo máximo de presión
ejercida), donde no se usa ningún tipo de lubricante.
En el contexto general de la mama puede aliviar numerosas
condiciones relacionadas al embarazo, incluyendo congestión,
pezones dolorosos (transitorio o crónico), ductos
tapados, heridas, fisuras, ulceraciones, contusiones y
dermatitis (eczema). Esta terapia también puede
proveer alivio en casos de inflamación crónica
y aplicaciones pre y post quirúrgicas, así
como también puede ser utilizado en aplicaciones
cosméticas como senos caídos, cicatrices
y traumas.
Ha habido mucha controversia a lo largo de todos estos
años sobre el tema de la pertinencia del masaje
en condiciones de cáncer. Y hasta este momento,
hay acuerdo en que la terapia de drenaje linfático
puede ser utilizada por terapeutas debidamente entrenados
para condiciones específicas relacionadas al cáncer
de mama. A propósito de esto, hemos visto con preocupación
cómo en nuestro país es común encontrar
innumerables establecimientos que ofrecen este servicio,
y nos preguntamos hasta dónde lo que se ofrece
es realmente drenaje linfático. El drenaje linfático
manual es una técnica que requiere de un especializado
entrenamiento que involucra un conocimiento exhaustivo
de la anatomía y fisiología del sistema
linfático, conocimiento de las técnicas
manuales que permitan poner "en tono" el ritmo
preciso, la dirección, profundidad y calidad del
flujo linfático, lo cual no es fácil de
dominar.
Los estudios de los numerosos vasos linfáticos
del pecho y los órganos pélvicos, nos
deja claro la riqueza de la red linfática encontrada
en estas áreas que son altamente susceptible
al toque ligero de la terapia de drenaje linfático
manual. Por ejemplo, no debería aplicarse presión
fuerte en el tejido de la mama. Las técnicas
de "pétrissage" y masaje no solamente
pueden lastimar, sino que también pueden destruir
algunos de los ligamentos suspensorios (ligamento de
Cooper) y las fibras elásticas, las cuales previenen
la caída del busto (mastoptosis). Adicionalmente,
ya que el tejido de la mama está bien provisto
con linfáticos pero le falta recursos de compresión
externa (tales como músculos o la capa fuerte
de fascia) para promover el drenaje linfático
natural encontrado en la mayoría de los tejidos
del cuerpo, el fluido tiene la tendencia a acumularse
en el pecho. El toque suave específico de la
DLM nos da una solución ideal para disminuir
el estancamiento de fluidos. Es por esto que el drenaje
linfático manual se ha constituído en
la terapia por excelencia en los casos de linfedema,
que como hemos expresado son comunes en la condición
del cáncer de mama.
Es importante hacer notar que no es recomendable hacer
DNL en pacientes con cáncer activo si el tumor
no ha sido removido y la o el paciente no está
bajo supervisión médica. Siempre debe
consultarse con el médico y como dijimos, la
terapia debe ser realizada por un(a) terapeuta debidamente
entrenado(a) en la terapia de drenaje linfático.
Por Isis Martínez P., LMT - Octubre 2009
Terapeuta certificada en Drenaje Linfático Manual
por el Upledger Institute (Método del Dr. Bruno
Chikly)
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